El subcomité sobre Crimen Transnacional en el Hemisferio Occidental del Senado de Estados Unidos recibió ayer un nuevo informe y escuchó el testimonio de expertos sobre actividades terroristas en América Latina. Entre otras cosas, se reportó que el tráfico ilegal de cigarrillos se ha convertido en una fuente adicional de ingresos para el grupo libanés proiraní Hezbollah y específicamente se mencionó al actual Presidente de Paraguay.

El informe fue elaborado por la Foundation for Defense of Democracies, un influyente think tank con sede en Washington D.C. enfocado en seguridad nacional y política exterior, y fue presentado por Emanuele Ottolenghi, exprofesor de Oxford, su principal investigador en este tema.

Estuvimos la semana pasada en la capital estadounidense enviados por ABC Color, conversamos con el Dr. Ottolenghi y con una veintena de especialistas en crimen organizado y terrorismo, y claramente existe allí la convicción de que se han intensificado y profundizado los lazos en nuestra región, y en la Triple Frontera en particular, entre lo que llaman la “Delincuencia Organizada Transnacional” (DOT) y grupos considerados terroristas.

Dentro de la DOT incluyen el contrabando de cigarrillos no como algo secundario, sino como una de sus piezas más importantes.

Políticos corruptos

Con ese mismo tenor, el informe presentado ayer al mencionado subcomité, presidido por el senador por Florida Marco Rubio, señala que las redes del terrorismo islámico están expandiendo su influencia a lo largo del hemisferio occidental mediante una creciente cooperación con el crimen organizado, “a menudo con la asistencia de élites políticas corruptas”.

A los efectos de su política exterior, Estados Unidos divide el mundo en siete áreas. Cuando hablan de “hemisferio occidental” se refieren a América Latina, Caribe y Canadá.

“Este nexo tóxico está alimentando el yihadismo global y el colapso de la ley y el orden en América Latina”, subraya el informe, que llama a darle este asunto la más alta prioridad y a apuntar primordialmente “al aliado más mortal de Irán, el grupo terrorista libanés Hezbollah”.

El Hezbollah, literalmente en árabe “Partido de Dios”, es una organización legal en el Líbano, con escaños en el Parlamento, muy influyente en el sur del país, donde predomina la población musulmana chiíta. Tiene fuertes vínculos y apoyo de Irán, donde justamente los chiítas son mayoría, y actualmente está involucrado en la guerra civil en Siria en favor del presidente Bashar al-Assad.

Para muchos en Líbano y en el mundo árabe el Hezbollah es un legítimo movimiento de resistencia, pero para Estados Unidos y la mayor parte de la comunidad internacional no solo es una organización terrorista, sino la “Brigada A” del terrorismo internacional.

Siempre se ha dicho que el Hezbollah tiene importante presencia en la Triple Frontera, donde encuentra tierra fértil en la numerosa comunidad de inmigrantes libaneses residentes en la zona, aunque oficialmente ni Paraguay ni Brasil ni Argentina lo admiten.

“Combinación letal”

“Gracias a una vasta red de apoyo en áreas clave de América Latina, el Hezbollah juega un papel central en un nuevo escenario en el que el tráfico de drogas y personas, el tráfico de armas, el comercio ilegal de cigarrillos, el lavado de dinero con actividades comerciales y la financiación del terror ya no pueden ser tratados como fenómenos distintos”, dice el informe.

Indica que el Hezbollah ayuda y provee servicios a carteles criminales y a mafias locales para enviar sus mercancías a los mercados finales y lavar las rentas resultantes a través del comercio de bienes de consumo, con lo cual obtiene grandes beneficios que luego destina a sus actividades mortales.

“El éxito del Hezbollah en la región es el resultado de una combinación letal: la compra de influencia política e impunidad a través de élites políticas corruptas en países de América Latina, y su relación con una red de expatriados que se involucran en esquemas ilícitos y altamente rentables, motivavos por una mezcla variada de lealtades familiares, codicia, fervor religioso y oportunismo”.

Cigarrillos

El informe se refiere a diferentes orígenes de recursos del terrorismo en la región y, entre ellos, hace hincapié en el creciente involucramiento del Hezbollah y de compañías afines en el contrabando de cigarrillos, principalmente de Paraguay.

“Paraguay es considerado la principal fuente del comercio ilegal de cigarrillos en el hemisferio occidental. La mayor parte de su producción anual de 68.000 millones de cigarrillos es exportada ilegalmente, con solamente un 3% consumido en el mercado doméstico. De acuerdo con algunas estimaciones, tiene una participación del 10% en el comercio ilegal en el mundo”.

Menciona cifras de la Organización Mundial de la Salud según las cuales el comercio ilegal de cigarrillos genera entre 40.000 y 50.000 millones de dólares al año. Como veremos en próximos artículos, según otras fuentes los valores son aún mayores, incluso por encima de los del tráfico de cocaína.

El informe habla de crecientes indicios de que el Hezbollah participa en el contrabando de cigarrillos de Paraguay a Brasil en sociedad con el Primeiro Comando da Capital (PCC), aprovechando “la impunidad que gozan en un país donde el principal productor es también el Presidente de turno”.

Instan a denegar visas a políticos

Una de las recomendaciones que hace el reporte presentado ayer al Senado de Estados Unidos por la Foundation for Defense of Democracies es denegar y revocar visas de ingreso a Estados Unidos a políticos y funcionarios de países de América Latina que faciliten o toleren la financiación ilícita del Hezbollah en sus jurisdicciones.

Menciona que, desde 2004 en adelante, el Departamento del Tesoro ha identificado y sancionado a once individuos y cuatro compañías de la Triple Frontera, calificándolos como Terroristas Globales Especialmente Designados (SDGT por sus siglas en inglés) por participar en las redes financieras del Hezbollah, pero la mayoría o todos ellos continúan con sus actividades privadas y comerciales, se mueven y cruzan la frontera libremente, nadie los molesta.

Algunos de ellos son:

Sobhi Mahmoud Fayad, “designado” por el Tesoro en 2006, quien cumplió una condena en Paraguay por evasión fiscal, hizo recientes viajes a Líbano, Arabia Saudita, Emiratos Árabes, Brasil y Paraguay.

Bilal Mohsen Wehbe, sancionado por EE.UU. en 2010 por ser el “principal representante en Sudamérica del Hezbollah”, es el líder del Centro Islámico do Brasil. En 2015 acompañó en su gira por Brasil y Paraguay a Hassan Khomeini, nieto del fundador de la República Islámica de Irán.

Hatem y Hamze Ahmad Barakat, designados por el Tesoro en 2006. Siguen teniendo negocios, tales como Habhad & Barakat, Minimundo Comercio de Artigos do Vestuario, Minimundo Importação e Exportação, HH Yassine & Cía., MV de Almeida y Gold Shoes.

Mohammad Fayez Barakat, designado en 2006, es una prominente figura en Triple Frontera. En noviembre de 2016 fue el orador central en la Embajada libanesa en Asunción por el día de la Independencia.

Galería Pagé, en Ciudad del Este, sancionada en 2006, hoy Galería Uniamérica, funciona libremente.